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mobiliario de hostelería· · 10 min de lectura

Todo sobre el AFFF: ¿Qué tipo de fuego extingue este agente?

AFFF

Todo sobre el AFFF: ¿Qué tipo de fuego extingue este agente? La espuma AFFF y su papel frente a los incendios de clase A y B.

La espuma AFFF, cuyas siglas corresponden a Aqueous Film Forming Foam, es un agente extintor desarrollado para actuar sobre determinados combustibles líquidos. Su característica más conocida es la capacidad de generar una cobertura sobre la superficie del combustible, reduciendo el contacto con el oxígeno y limitando la liberación de vapores inflamables.

Su utilización se ha relacionado especialmente con los incendios de clase B, aunque determinadas espumas pueden disponer también de clasificación para fuegos de clase A. La capacidad concreta depende siempre de la formulación, el equipo utilizado y la eficacia que figure en su correspondiente marcado.

¿Cómo actúa la espuma AFFF sobre el combustible?

La actuación de este tipo de espuma se basa en varios mecanismos. Por una parte, el contenido acuoso aporta un efecto de enfriamiento. Por otra, la espuma forma una capa sobre el combustible que dificulta el contacto entre la superficie y el oxígeno.

Esta cobertura también puede reducir la emisión de vapores inflamables. En un incendio provocado por un líquido combustible, este aspecto resulta especialmente relevante porque la desaparición momentánea de las llamas no implica necesariamente que haya desaparecido el riesgo de reignición.

La eficacia depende, además, de que la espuma sea compatible con el combustible y de que su aplicación se realice conforme a las especificaciones del fabricante.

Clase A: cuándo puede resultar eficaz la espuma

Los fuegos de clase A afectan a materiales sólidos combustibles como madera, papel, cartón o determinados tejidos. Algunos extintores de espuma cuentan con una clasificación específica para esta clase.

El agua presente en la solución puede favorecer el enfriamiento del material y contribuir a reducir la temperatura necesaria para mantener la combustión. Sin embargo, no todos los equipos de espuma presentan la misma eficacia.

Por este motivo, la clasificación que figura en la etiqueta del extintor es el dato que permite determinar para qué tipos de fuego ha sido ensayado el equipo.

Clase B: el escenario más asociado al AFFF

Los fuegos de clase B afectan a determinados líquidos inflamables y combustibles. En estos escenarios, la capacidad de la espuma para cubrir la superficie adquiere especial relevancia.

Cuando la formulación es adecuada, la capa de espuma puede limitar la emisión de vapores y dificultar que estos entren en contacto con el oxígeno. Esta característica explica la utilización histórica del AFFF en instalaciones donde existen determinados riesgos relacionados con hidrocarburos y otros líquidos inflamables.

Ante la pregunta qué tipo de fuego apaga el AFFF, la referencia principal corresponde, por tanto, a determinados incendios de clase B, sin olvidar que algunos equipos también pueden disponer de eficacia para clase A.

No todos los líquidos inflamables requieren la misma espuma

Existe una diferencia importante entre los hidrocarburos y los denominados líquidos polares, como determinados alcoholes y disolventes miscibles en agua.

Una espuma convencional puede no mantener las mismas prestaciones frente a estos combustibles. Para determinados riesgos existen formulaciones resistentes al alcohol, conocidas como AR-AFFF, diseñadas específicamente para mejorar el comportamiento de la espuma frente a líquidos polares.

La elección debe realizarse teniendo en cuenta el combustible concreto, la formulación del concentrado, la proporción de utilización y el sistema de aplicación previsto.

¿Es apropiado el AFFF para aceites y grasas de cocina?

Los incendios provocados por aceites y grasas de cocina pertenecen a la clase F. Se trata de un riesgo diferente al de un derrame de hidrocarburos o de otro líquido inflamable de clase B.

Las altas temperaturas que pueden alcanzar los aceites utilizados en freidoras y otros equipos de cocina hacen necesario recurrir a agentes específicamente diseñados y clasificados para este tipo de incendio.

En instalaciones de hostelería, la extincion cocinas debe plantearse atendiendo a los equipos existentes, al combustible utilizado y a los sistemas específicamente destinados a proteger zonas como freidoras, planchas y superficies de cocción.

La protección de las zonas de cocción requiere soluciones específicas

Las cocinas profesionales concentran diferentes fuentes de calor y equipos que pueden trabajar durante largos periodos. Por ello, la selección de los medios de protección debe responder a las características reales de cada instalación.

Los sistemas destinados a proteger equipos de cocción pueden incorporar soluciones automáticas diseñadas para actuar sobre zonas concretas. Su configuración debe ajustarse al tipo de instalación y a las características de los equipos protegidos.

En este tipo de proyectos también adquieren relevancia las campanas industriales, especialmente cuando integran sistemas de extracción y necesitan compatibilizarse con las soluciones de protección contra incendios instaladas en la cocina.

AFFF y electricidad: una cuestión que exige atención

La presencia de instalaciones eléctricas energizadas introduce una consideración adicional. Que un extintor sea eficaz frente a un determinado combustible no significa automáticamente que pueda emplearse sobre cualquier equipo eléctrico bajo tensión.

Las indicaciones del fabricante y la clasificación del equipo deben consultarse antes de determinar su utilización. El agua presente en las soluciones de espuma obliga a prestar especial atención a las condiciones concretas de aplicación.

Por tanto, la selección del agente extintor debe considerar simultáneamente el combustible y la existencia de instalaciones eléctricas que puedan verse afectadas.

Espuma, polvo ABC y CO₂: agentes con características diferentes

El AFFF no funciona de la misma manera que el polvo ABC o el dióxido de carbono. El polvo actúa mediante mecanismos diferentes y presenta una amplia variedad de aplicaciones en función de su clasificación.

El CO₂, por su parte, destaca por no dejar residuos sólidos después de la descarga y se utiliza en determinados riesgos eléctricos y otros escenarios concretos. No genera una manta de espuma sobre la superficie de un líquido inflamable.

La elección entre estos agentes depende del riesgo existente, de la clasificación del equipo y de las condiciones concretas de la instalación.

El papel del equipamiento profesional en una cocina

El mobiliario y los equipos instalados en una cocina profesional deben guardar relación con las características del espacio y con las necesidades operativas del establecimiento.

En proyectos de equipamiento integral, Mi Mobiliario Hostelería trabaja con soluciones destinadas a cocinas profesionales, incluyendo mobiliario de acero inoxidable y configuraciones adaptadas a las necesidades de cada instalación. La distribución de mesas, superficies de trabajo y otros elementos debe permitir una organización adecuada de las zonas de trabajo y facilitar las tareas habituales de limpieza y mantenimiento.

La protección contra incendios debe contemplarse de forma coordinada con la distribución y el equipamiento de la cocina, especialmente cuando existen equipos de cocción, extracción y almacenamiento de productos combustibles.

¿Qué ocurre con los PFAS presentes en algunas espumas?

Las formulaciones históricas de determinadas espumas AFFF han utilizado sustancias fluoradas pertenecientes al grupo de los PFAS. La preocupación por la persistencia ambiental de algunas de estas sustancias ha impulsado cambios regulatorios y una evolución hacia alternativas sin flúor en diferentes aplicaciones.

Por ello, la identificación de una espuma antigua no debe limitarse a conocer su denominación comercial. También resulta necesario revisar su composición, documentación técnica, fecha de fabricación y condiciones regulatorias aplicables.

La situación puede variar según la sustancia concreta, su concentración y el uso previsto, por lo que las espumas existentes deben analizarse atendiendo a la normativa que corresponda en cada caso.

¿Cómo identificar la eficacia de un extintor de espuma?

La información más relevante se encuentra en el marcado del propio equipo y en la documentación proporcionada por el fabricante. La clasificación indica las clases de fuego para las que el extintor ha sido ensayado y la eficacia obtenida.

No resulta suficiente con identificar un producto como «espuma» o «AFFF». Dos equipos pueden utilizar tecnologías similares y presentar prestaciones diferentes frente a determinados combustibles.

También deben revisarse las instrucciones de utilización, las limitaciones indicadas por el fabricante y las condiciones de mantenimiento establecidas para el equipo.

Errores frecuentes al elegir una espuma extintora

Uno de los errores más habituales consiste en considerar que cualquier espuma puede utilizarse sobre cualquier líquido combustible. La composición del combustible determina en buena medida la compatibilidad con el agente extintor.

También es incorrecto equiparar los fuegos de clase B con los de clase F. Aunque ambos pueden implicar sustancias líquidas o grasas capaces de arder, presentan características diferentes y requieren medios adecuados para cada riesgo.

Otro aspecto que ha adquirido relevancia es la composición química de las espumas almacenadas durante largos periodos. Las instalaciones que conservan productos antiguos deben revisar su documentación antes de decidir su utilización o sustitución.

Guía rápida sobre las principales clases de fuego

Clase o riesgoEjemplosRelación con AFFF
Clase AMadera, papel y cartónPuede ser adecuado cuando el equipo dispone de clasificación A
Clase BDeterminados líquidos inflamablesAplicación característica de determinadas espumas AFFF
Líquidos polaresAlcoholes y determinados disolventesPueden requerir formulaciones específicas
Clase FAceites y grasas de cocinaRequiere un agente específicamente clasificado para este riesgo
Equipos eléctricosCuadros, motores y otros equipos energizadosDeben comprobarse las especificaciones del fabricante
Metales combustiblesMagnesio, sodio y otros metalesRequieren agentes específicos

¿Cómo seleccionar el agente extintor adecuado?

La selección comienza por identificar los combustibles presentes en la instalación. A partir de ahí, deben analizarse factores como la cantidad de combustible, su estado físico, las condiciones de almacenamiento, la posible presencia de equipos eléctricos y los riesgos particulares del establecimiento.

Después es necesario comprobar la clasificación y eficacia del extintor o sistema elegido. La denominación comercial del producto no sustituye a la información técnica ni a los ensayos correspondientes.

En instalaciones profesionales, esta decisión forma parte del conjunto de medidas de protección activa contra incendios y debe coordinarse con los sistemas que correspondan a las características del establecimiento.

Una elección que depende del combustible y de la clasificación

La espuma AFFF está especialmente asociada a determinados fuegos de clase B, aunque algunos equipos pueden ofrecer también eficacia frente a clase A. Su comportamiento se basa en cubrir la superficie del combustible, reducir la emisión de vapores y aportar un efecto de enfriamiento.

La clasificación del incendio, la naturaleza química del combustible y las características del equipo determinan qué agente resulta adecuado. Por ello, un producto destinado a líquidos inflamables no debe trasladarse automáticamente a riesgos como las grasas de cocina, los metales combustibles o determinadas instalaciones eléctricas.

La información del fabricante, el marcado del extintor y las condiciones concretas de la instalación constituyen las referencias fundamentales para determinar la aplicación de cada solución.

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